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Mira el video: "How to Create Yarn Balls or Bobbins" de Highland Hickory Designs
Cambiar de color sin nudos ni caos es posible: todo empieza por cómo preparas el hilo. En este tutorial práctico verás tres métodos súper sencillos para tener tus colores listos, ordenados y a la mano.
¿Qué aprenderás?
- A hacer un ovillo a mano, desde el primer enrollado hasta la forma final.
- A crear una bobina rápida con una pinza de ropa.
- A preparar una bobina en varilla o palito para cantidades variables de hilo.
- Trucos para bloquear puntas, controlar la tensión y evitar desenrollados.
La importancia de los ovillos y bobinas en crochet Para técnicas como corner-to-corner (C2C) y tapestry, trabajar con varias hebras a la vez exige dos cosas: control y visibilidad de cada color. Preparar el hilo como ovillo o en bobinas evita que los madejones se enreden, te ahorra tiempo en cada cambio de color y mantiene la tensión más estable. Además, te permite pausar y retomar la labor sin perder la punta o el orden de las hebras.

Atención Si te encuentras luchando con nudos a mitad de vuelta, no es el patrón: es la preparación del hilo. Dedica unos minutos al inicio y evitarás muchos más a la hora de deshacer.
Método 1: Ovillo hecho a mano Este método es rápido, no requiere herramientas y funciona de maravilla para cantidades pequeñas o medianas de hilo.
Inicial: técnica de primeras vueltas Coloca la punta sobre dos dedos de tu mano no dominante y sujétala con el pulgar. Da entre 10 y 15 vueltas alrededor de los dedos para formar un pequeño haz. La clave aquí es que la punta quede atrapada bajo esas primeras vueltas para que no se escape más adelante.

Comprobación rápida Antes de soltar, confirma que la punta está bien “encerrada” por las vueltas. Si puedes tirar suavemente de la punta sin que se libere, vas bien.

Ahora desliza con cuidado el haz fuera de tus dedos, manteniendo la forma con un pellizco suave en la otra mano. Esta transición es delicada: si el haz se desarma, vuelve a colocarlo sobre los dedos y repite.

Seguidamente, enrolla en dirección contraria (perpendicular a las primeras vueltas) con cierta firmeza para “atar” el núcleo. Esto evitará que las primeras lazadas se aflojen.

Moldear y asegurar el ovillo Pliega ligeramente la parte superior e inferior del haz para darle estabilidad, como si formara una “C” invertida. Luego continúa envolviendo para bloquear todo el conjunto.

A partir de aquí, el objetivo es construir una esfera: da unas vueltas, gira el ovillo, vuelve a envolver, y repite. Cambiar la dirección con frecuencia distribuye la tensión y ayuda a que la forma quede redonda. Si notas zonas planas, envuelve pasando por ellas y rota el ovillo una fracción más.

Consejo pro Camina el hilo con los dedos índice y medio, como si dibujaras círculos: obtendrás vueltas más uniformes y un control fino de la tensión.
Sigue hasta alcanzar el tamaño deseado o hasta terminar el tramo de hilo. Una buena señal es que el ovillo se vea denso, con capas cruzadas en múltiples direcciones y sin puntos flojos a la vista.

Atención Si el ovillo empieza a torcerse o a “apilarse” solo de un lado, detente y cambia la dirección del giro. A veces, unas pocas vueltas en diagonal corrigen el desequilibrio.
El truco del clip para guardarlo Cuando estés conforme con el tamaño, corta el hilo de la madeja principal. Para que no se desenrolle, inserta un clip para el cabello dentro del ovillo y ciérralo atrapando la punta. Este truco deja la punta a la vista y el ovillo listo para usar sin sorpresas.

Comprobación rápida Sacude suavemente el ovillo: si la punta no se suelta y el clip no se mueve, has bloqueado correctamente.

Watch out (Atención) Si el clip agarra muy poca fibra (solo la punta exterior), puede zafarse. Asegúrate de “morder” un par de capas del ovillo con el clip, no solo el extremo.
Método 2: Bobina con pinza de ropa La pinza de madera de toda la vida es una bobina instantánea y barata. Ideal para tramos pequeños o cuando manejas muchos colores a la vez y quieres identificarlos al vuelo.

Colocar el hilo en la pinza Sitúa la punta en el centro del cuerpo de la pinza, evitando cubrir la bisagra o llegar demasiado a los extremos. Sujétala con el pulgar mientras empiezas a envolver. Mantén el bobinado flojo para que la pinza pueda seguir abriendo y cerrando sin atascarse.

Consejo pro No desciendas demasiado hacia los extremos de la pinza: acumular hilo lejos del centro resta palanca al cierre y puede aflojar el pellizco sobre la punta.
Enrollado y bloqueo en la pinza Ve y vuelve con el hilo: cuando llenes un lado, regresa al otro, subiendo un poco si lo necesitas. La idea es mantener un volumen compacto y aireado a la vez para que el hilo salga suave. Cuando tengas suficiente cantidad, pasa el hilo entre los dos extremos de la pinza y apriétala para “morder” el hilo. Luego corta la conexión con la madeja principal. Quedará listo para usar sin desenrollarse.

Comprobación rápida Abre y cierra ligeramente la pinza: si aún funciona sin trabarse y la punta no se libera, la bobina está bien hecha.

Atención Si envolviste demasiado apretado y la pinza ya no abre, quita algunas vueltas y vuelve a envolver flojo.
Método 3: Bobina en varilla o palito Para cantidades variables, una varilla, palito o incluso un palillo para el cabello sirve de carrete. Es robusto y te permite ajustar la tensión como prefieras.

En este método, coloca la punta sobre la varilla y empieza a envolver tan firme como desees. Si necesitas mucha capacidad, sigue cargando hasta lograr el volumen necesario. Cuando termines, corta el hilo de la madeja. El inconveniente es que, a diferencia de la pinza, aquí no tienes un “cierre” integrado para sujetar la punta, así que considera usar un clip pequeño o un nudo temporal si lo ves necesario.

Comprobación rápida Tira suavemente de la punta: si no resbala, la fijación temporal es suficiente. Si se suelta, usa un clip o añade una vuelta que capture la punta.
Desde los comentarios Este video no incluye intervenciones de la audiencia para este tema en particular.
Cómo elegir el método adecuado
- Para tramos pequeños y cambios frecuentes: la pinza de ropa gana por rapidez visual y bloqueo simple. Puedes preparar varias y tener una por color.
- Para cantidades medianas y movilidad: el ovillo a mano es compacto, cómodo de sostener y se desenrolla suave en cualquier dirección.
- Para cantidades variables y control de tensión: la varilla o palito ofrece una estructura rígida que admite cargas grandes, ideal si quieres una salida lineal del hilo.
Consejo pro Si trabajas C2C o tapestry, piensa en “porciones” de color: prepara para una o dos secciones por adelantado y así minimizarás cortes y uniones a medio panel.
Atención No sobrecargues las bobinas pequeñas: un cuerpo de pinza saturado obliga al hilo a salir a tirones. Es mejor repartir el color en dos bobinas livianas.
Mantenimiento y orden
- Etiqueta colores si varios tonos se parecen; un trocito de cinta de papel es suficiente.
- Guarda ovillos y bobinas en una bandeja o caja baja para que no rueden.
- Revisa puntas antes de guardarlos: mejor reafirmar el clip que descubrir una “cola suelta” la próxima sesión.
Solución de problemas
- El ovillo pierde forma: alterna direcciones con mayor frecuencia y aplica vueltas diagonales.
- La pinza no muerde: revisa que el hilo pase entre las patas de la pinza y no solo por fuera.
- La varilla deja escapar la punta: añade un clip, o realiza una lazada por debajo de una capa para anclarla.
Resultados esperados Con práctica, tu ovillo lucirá redondo y denso, la bobina con pinza saldrá fluida sin trabarse, y la varilla te brindará una reserva de hilo estable con la tensión que decidas. Al final, deberías poder alinear tus tres preparaciones y elegir la que encaje mejor en cada proyecto.

Quick check (Comprobación rápida)
- ¿La punta del ovillo está bloqueada con clip?
- ¿La pinza abre y cierra tras envolver?
- ¿La bobina en varilla tiene la punta sujeta de forma fiable?
Desde el banco de trabajo: ergonomía Trabaja sobre una superficie plana para mantener cada color en su carril. Organiza las bobinas de izquierda a derecha según el orden de uso en tu gráfico. Si cambias de color con frecuencia, coloca las bobinas más usadas más cerca de tu mano dominante.
Nota para quien borda a máquina Este tutorial se centra en ovillos y bobinas manuales para crochet y tapestry. Si buscas información sobre bastidores y accesorios de bordado a máquina, consulta recursos específicos de tu marca y modelo, ya que este video no los cubre. Ejemplos de términos de búsqueda útiles (ajenos a este tutorial): magnético bastidor de bordado, brother máquina de bordado, babylock magnético bastidor de bordado.
Otra pista de búsqueda (también fuera del alcance de este video) Si trabajas con marcos magnéticos o sistemas de sujeción para máquinas, encontrarás variedad de soluciones por fabricante. Para investigar, podrías buscar expresiones como dime magnético bastidores de bordado, magnético bastidores de bordado for máquinas de bordado o incluso productos muy concretos como snap hoop monster for bernina. Recuerda contrastar compatibilidades antes de comprar.
Cuidado con la mezcla de técnicas Crochet con trozos de hilo preparados y bordado a máquina con bastidores son mundos distintos. No asumas que un accesorio de un área sirve para la otra sin verificar. En caso de duda, apóyate en el manual o en la comunidad de tu herramienta. Si trabajas con marcas específicas, investiga términos como babylock bastidores de bordado para acotar mejor la información.
Checklist final antes de empezar a tejer
- Ovillos y bobinas listos, puntas bloqueadas y visibles.
- Colores ordenados en el orden del patrón.
- Tijeras a mano para cortes limpios.
- Un clip extra por si una punta necesita refuerzo.
Conclusiones y consejos de gestión de hilos El hilo preparado es media batalla ganada. Con un ovillo redondo y compacto, una bobina con pinza que no se suelta y una bobina en varilla con la tensión correcta, los cambios de color se vuelven predecibles, rápidos y sin nudos. Usa el método que mejor sirva a cada tramo: piensa en tu patrón, en cuánto hilo requiere cada bloque y en cómo prefieres que salga el hilo (esférico desde el centro del ovillo, lineal desde una bobina, etc.). Y no olvides el truco del clip: simple, barato y tremendamente eficaz.
Desde el estudio Si te gusta alternar métodos, prepara un set mixto: ovillos para los colores protagonistas y pinzas para acentos o sombras. Así reduces peso, mantienes orden y minimizas enredos cuando giras la labor.
Créditos del proceso mostrado
- Ovillo hecho a mano con bloqueo de punta mediante clip para el cabello.
- Bobina rápida con pinza de ropa, con paso de hilo entre las patas para el bloqueo.
- Bobina en varilla/palito, con opción de asegurar la punta con clip o nudo temporal si lo necesitas.
¿Y ahora qué? Practica los tres métodos con restos de hilo y evalúa cuál te ofrece la salida más fluida para tu forma de tejer. Repite hasta que puedas prepararlos casi sin mirar: tu futuro yo te lo agradecerá cuando tu proyecto multicolor avance sin detenerse a deshacer enredos.
